
FICHA TÉCNICA
Título: Mendel el de los libros
Autor: Stefan Zweig
Editorial: Acantilado
ISBN: 978-84-96834-90-3
Nº de páginas: 64
PVP: 9€
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Puntuación




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Este es el primer libro que he leído de Zweig. Había oído hablar tantas maravillas de él que antes de irme de vacaciones decidí ir a buscarlo a la Fnac. Y allí estaba Mendel, tan chiquitín, haciéndome un guiño. Con sólo leer el título ya deduje que me gustaría... Y la verdad es que acerté porque es una maravilla de librito. Y digo "librito" porque es tan pequeñito que se lee en un suspiro. Zweig tiene una forma increíble de escribir y narrar una bella historia: te atrapa poco a poco con cada palabra de manera que después no puedas escapar.
Zweig nos cuenta la historia de Mendel, un personaje de lo más extraordinario y de lo más excéntrico. Con su memoria de elefante es capaz de recordar listas de libros, autores, precios y dónde encontrarlos. Un librero de viejo de esos que te encantaría conocer en la vida real. Es un judío muy querido y valorado por todos sus clientes (que no son pocos) por su gran sabiduría.
Me encantó que, a pesar de ser un librero, no tuviera un establecimiento para vender sus tesoros. Su sede está en un café típico de Viena, de esos de principios del siglo XX que tanto me gustan. Cada mañana bien temprano, Mendel se dirige al café Gluck y se sienta en su mesa de siempre, leyendo catálogos de libros con una concentración impresionante. Nada le molesta, no se entera de cuánto le sucede a su alrededor. Sólo vive por y para sus libros.
El final? Triste... El pobre Mendel es acusado injustamente (y de la forma más absurda debido a un malentendido que hasta parece ridículo) por colaborar con el Imperio austrohúngaro (la historia sucede por la época de la Primera Guerra Mundial), y por ello el librero es enviado a un campo de concentración. A pesar de ser liberado más tarde, Mendel ya no volverá a ser el que era...
Le di afectuoso la mano."Quédeselo tranquila. A nuestro viejo amigo Mendel le habría encantado que al menos una entre los muchos miles de personas que le deben un libro aún se acuerde de él". Después me marché y sentí vergüenza frente a aquella anciana y buena señora que, de una manera ingenua y sin embargo verdaderamente humana, había sido fiel a la memoria del difunto. Pues ella, aquella mujer sin estudios, al menos había conservado el libro para acordarse mejor de él. Yo, en cambio, me había olvidado de Mendel el de los libros durante años. Precisamente yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.
Toda una joya el Mendel de Zweig. Lo recomiendo.
Que tengáis buena lectura!
Mika
Que tengáis buena lectura!
Mika


















